viernes, 18 de agosto de 2017

242. LAGOS DE COLOMERS. Valle de Arán. 11k 700+



Por fin hemos subido a los lagos de Colomers. Ya tenía ganas. Nos acercamos varias veces en invierno desde los baños de Tredós, pero para subir con nieve hay que ir mucho mejor preparado que para un simple paseo entre días de esquí. Lo intentamos en verano hace cuatro años, después de aquellas tremendas riadas de junio del 2013, y nos encontramos con la carretera hundida. Nos contentamos entonces con ir a los lagos de Beciver MONTES 122). Mi interés por los lagos de Colomers viene del año 75 cuando estuvimos consultando el archivo fotográfico del Centro Excursionista de Cataluña para un trabajo del COAC sobre el Valle de Arán y pudimos ver algunas fotos de Juli Soler i Santaló. Las he buscado por la red, pero no he encontrado nada. Lo que más sale poniendo el nombre de aquel ingeniero amante de las montañas y dinamizador del Centre de Excursionismo de Cataluña es que en Salardú hay un albergue que lleva su nombre, cosa que ya sabía desde hace mucho. Por lo menos he encontrado una de las fotos más conocidas de Juli Soler i Santaló (1865 - 1914) que me apetece mucho ponerla aquí para agradecerle que fuera uno de los primeros es descubrir la belleza de estos parajes.


La excursión a los lagos de Colomers es bastante sencilla y está perfectamente señalizada. Son poco menos de 11 kms con unos 500 m de desnivel acumulado (el track dice 700 pero no le creo porque la diferencia entre el punto más alto y el más bajo es de 400m y en subes y bajas no se hacen más de 100m) que se pueden hacer en menos de cinco horas. 4h 27' dice nuestro track de wikiloc.


El terreno es bastante laberíntico y se pueden hacer recorridos muy variados visitando más o menos lagos. Nosotros elegimos el recorrido de siete, que ya es bastante para una mañana, y que transcurre por tres zonas bastante diferenciadas: el ascenso al Lac Major (1); la vuelta por sus tres lagos de arriba (Estanh Mort (2), Garguilhs de dos (3) y Estanh de Cabidornats (4); y el ramal de ida y vuelta en dirección sureste por el Lac Long (5), el Lac Redon (6) y el Lac Obago (7). Visto en Google desde las alturas y según se sube, esta sería la panorámica.


Planificamos nuestra excursión para el viernes 9 de junio (fiesta en la Rioja) y nos llevamos la sorpresa de encontrar el Valle prácticamente vacío y con muchos hoteles y restaurantes cerrados. No entiendo muy bien los vaivenes del turismo pero lo que tengo claro es que para subir a los lagos de Colomers el mes de junio es ideal. Aún se disfruta de la mucha agua del deshielo y lo que es más importante, se puede llegar hasta el parking superior del pont dera Montanheta sin tener que pasar por el engorro y esperas de taxis que ponen en los meses de verano desde los Baños de Tredos. Con todo, nos sorprendió que hubiera un parking más arriba del citado pont con una pista encementada hasta él de uno o dos kilómetros, cortada a pico en sus bordes, y en la que no te puedes cruzar con otro coche (?!). Cosas de las autoridades...


Aparcamos entre otros cinco vehículos y unos cuantos caballos que ramoneaban entre ellos y echamos a andar hacia arriba


Doscientos o trescientos metros después sale a mano izquierda el sendero perfectamente señalizado que sube a los lagos. La foto de Rosalía celebrando el éxito de la excursión está hecha a la bajada, pero mejor ponerla aquí para que se vea la claridad de la indicación en el inicio.


Eso sí, el Pirineo es el Pirineo, y la senda enseguida se pone agreste:


Superado el primer escalón glaciar, nos encontramos con una zona plana llena de agua, por lo que el sendero discurre por unos maderos dispuestos con mucho mimo:


Se llega así al arroyo de desagüe del Lac Major  (no sé si a esa altura lleva ya el nombre de arriu de Aiguamoig y se cruza por un puente para volver a subir otro escalón glaciar por su margen izquierda:


En media hora o cuarenta minutos desde la salida se avista entonces la cara exterior de la presa del Lac Major:


Nos encaramamos a la presa por la izquierda y contemplamos el viejo refugio justo al otro lado de la misma:


Y el nuevo refugio un poco más al interior del lago:


Antes de abandonar la presa aún hago una foto hacia la zona por donde habíamos venido porque me había sentido impresionado por la erosión glaciar de sus piedras:


Pasamos junto a los dos refugios, aunque el acceso al nuevo tenía el puente un poco deteriorado...:


Y dejamos el Lac Major atrás para ir subiendo hacia el Estanh Mort:


El sendero se hace tan agreste que hasta hay una cadena metálica en un paso rocoso:


Superado este nuevo escalón aparece a nuestra derecha el punto de desagüe del pequeño Estanh Mort:


Lo dejamos atrás y subimos hacia el tercero de la serie, el Garguilhs de dos:


Pero este tercer lago se esconde un poco y antes de llegar a él hay que cruzar su caudaloso desagüe por otro puente:


Una vez en la margen izquierda, subimos otro poco y lo vemos desde abajo con la Agujas de Colomers detrás y una tentadora canal de nieve para llegar hasta ellas.


Palabras mayores eso de subir más arriba... Estamos ya en el punto más alto de nuestro recorrido y toca bajar un poco para ir en busca del cuarto lago: el Estanh de Cabidornats. Pero antes de llegar a él pasamos por otro peldaño acuoso con un precioso laberinto de pequeños riachuelos:



El sendero en esta zona es mucho más cómodo. Pasado este tramo llegamos al Cabidornats, que se bordea por la izquierda:


Se sigue descendiendo por donde marcan las señales y nos encontramos con el quinto lago de la jornada, el Lac Long ante el que damos un giro de noventa grados a la derecha y lo recorremos cómodamente por un sendero de borde.


Solo al final el sendero casi se mete en el lago por... si queremos probar el agua:


Por encima del Lac Long, y separado nada más que por un pequeño tramo de río, está el sexto, el Lac Redon, al sólo hay que ponerle un -do detrás para entender perfectamente la razón de su nombre:


Y ya por fin, subiendo el último peldaño que vemos a su derecha y recorriendo un pequeño tramo junto a su desagüe...:


...llegamos al séptimo y último lago del recorrido, el Lac Obago (en este se me escapa la razón del nombre...) con el Pic de Ratera (2.882m) presidiendo la escena:


Elegimos para almorzar el resguardo de la roca que corona ese pequeño islote...


... y le hago a mi colega la foto que he elegido para la cabecera de este post, porque aparte de la caminata deportiva, lo más genuino de esta excursión es la contemplación del agua y la montaña en completa soledad (apenas vimos ese día a media docena de personas en todo el recorrido).

Excursión realizada con Rosalía la mañana del 9 de junio del 2017

lunes, 5 de junio de 2017

241. EL PASO DE LA ESCALERA. De Brieva a Ortigosa de Cameros



Travesía de 9,3 kms y poco menos de 500+ por el GR riojano para la que se necesitan dos coches. Nosotros dejamos el primero en Ortigosa y continuamos con el segundo hasta Brieva para hacer el "paso de la escalera" en sentido ascendente. Los 13 kms que cuesta hacerlo por una carretera bastante abandonada por nuestro administración autonómica, se quedan en los mencionados 9,3 cuando la hacemos por el viejo camino o sendero. Como se ve por la foto aérea, la vertiente de Brieva está desforestada mientras que la de Ortigosa discurre entre pinares y hayedos.


Se sale de Brieva por una pista que lleva a unos corrales dejando la carretera a mano izquierda. Ya al fondo se ve la angostura de rocas que da nombre a esta bonita excursión:


Todo el sendero está perfectamente balizado con las marcas rojas y blancas de los GR. Bueno, todo no. En el primer cruce o Y griega no hay señal alguna y hay que elegir, ja ja ja. Bromas de nuestros señalizadores.


Para distraernos otro poco, en ese mismo punto se contempla un "bonito" paisaje de prado con bañeras típicamente riojano:


Digamos que da igual ir por el camino de la izquierda que por el de la derecha porque al final acaban juntándose cuando se pasa la granja del prado de las bañeras. Pero no demos por finalizadas las muestras de la actividad artística riojana porque un poco más adelante tenemos un fuente tan rodeada de vallas que Rosalía no puede por menos que hacer foto para una artística Instagram:


Venga, ánimo y a no desfallecer que la vista hacia las rocas nos promete olvidar estos despropósitos.


Y así es, aunque.... ya veremos luego... De momento el acercamiento nos regala las ruinas o restos siempre bellos de un viejo camino mucho más construido.


La entrada entre los roquedos es majestuosa:


Pero cuando llegamos al zigzaguente paso de la escalera, ancho como el solo y sin ningún peligro, ayyyyy, nos lo encontramos vallado con postes metálicos y alambres intermedios.


Nos olvidamos un poco de esas vallas contemplando la foto que Rosalía me hace desde allí.


Pero cuando lo volvemos a sufrir nos preguntamos que... ¿Cómo se puede tener tan mal gusto para ponerlas o ser tan insensible como para no haberlas denunciado? Por favor, ¡quítenlas!



Hecha nuestra humilde petición seguimos camino y vamos saliendo del desfiladero por un camino muy construido...:


...que pronto se vuelve sendero. Antes de seguir por él nos damos la vuelta para ver el paso desde arriba. Los tres corrales que lo jalonan componen una de esas estampas en que la humanización del paisaje lejos de mancillarlo, lo complementa y embellece.


Más bellezas arquitectónicas: en la pared de roca del lomo inferior del Cabezo del Santo que queda a nuestra derecha se alcanza a ver una cueva perfecta.


Conocida como "Covarruña", pongo al máximo el zoom de mi cámara de bolsillo para verla un poco mejor:


Magnífico lugar. La ascensión por entre prados hacia el puerto de Peña Hincada está bien señalizada con señales del GR, cosa que se agradece porque el sendero no siempre es evidente.


En lo alto hay un refugio menos sucio de lo que suele ser habitual, con un patio y una mesa para almorzar.



Nosotros no teníamos previsto hacerlo en el camino, así que pasamos de largo no sin antes hacer una foto del Cabezo del Santo, ahora sí, visible por encima de ese lomo de Covarruña. Magnífica estampa de primavera.

Foto junto al cartel del Peña Hincada cuando nos cruzamos con la carretera  (una hora diez minutos desde la salida).


Y enseguida nos metemos en el bosque para descender a Ortigosa.


Al principio aún se conserva el antiguo camino.


Pero un poco más abajo el bosque y la erosión se lo ha ido comiendo. Las marcas del GR están recién pintadas y no hay pérdida.


Lo peor es que los tres últimos kilómetros hay que hacerlos por una pista en la que unos quads y un todo terreno nos embadurnaron de polvo un par de veces. Los del quad estuvieron respetuosos y disminuyeron la marcha al vernos, pero cuando vi la nube de polvo que levantaba el todo terreno y le pedí por gestos que fuera un poco más despacio, al pasar por nuestro lado abrió la ventanilla para decirnos que esto es una pista forestal y que es lo que hay..... ayyyy. No pudimos entonces sino sentir nostalgia de cuando lo hicimos con nieve... (último tramo del Paseo por Santa Teodosia en Paseos 22).


Este es más o menos el perfil, aunque el paso de la escalera no es como lo pinta el Suunto. En sitios rocosos es muy fácil que el GPS se vaya a derecha o izquierda y se suba y baje por las paredes varias veces haciendo esos falsos dientes de sierra.


Excursión realizada con Rosalía el 21 de mayo del 2017. Tiempo total empleado, 2 horas 15 minutos.

Para otras bellezas de arquitectura que se pueden contemplar en Brieva y Ortigosa véase Edificios LHD 71, y Edificios LHD 80, además de las Casas de ambos pueblos recogidas en el blog Casas Solariegas en La Rioja (para ir a las entradas de dichos pueblos usar las etiquetas laterales).